Reclamación formal por la gestión de un pedido y la atención recibida
El día 19 de junio realicé un pedido de un champú y unas pipetas antiparasitarias para mi perro. Durante varios días el pedido permaneció con el estado "En preparación", sin ninguna actualización. Al aproximarse la fecha en la que debía administrar las pipetas, el 30 de junio intenté contactar telefónicamente con su empresa en varias ocasiones y también envié un correo electrónico. No obtuve respuesta por ninguna de las dos vías.
Finalmente, el 2 de julio conseguí hablar con una empleada, quien me indicó que estaban teniendo mucho trabajo y que, además, Correos Express había extraviado algunos envíos, motivo por el que mi pedido no había llegado. También me aseguró que mi pedido ya había sido enviado y que esa misma tarde recibiría un correo con el número de seguimiento. Dicho correo nunca llegó.
Al día siguiente volví a contactar con ustedes. Solicité nuevamente el número de seguimiento para poder comprobar personalmente el estado del envío y buscar una solución. Se me negó esa información por segunda vez. La respuesta recibida fue poco profesional y se me llegó a indicar que la empleada ya estaba teniendo "bastante paciencia" conmigo, cuando en todo momento mantuve un tono correcto y únicamente estaba solicitando información sobre un pedido que llevaba más de dos semanas sin recibir.
Ante la urgencia de disponer de las pipetas para mi perro, solicité la devolución del importe para poder realizar un nuevo pedido, mientras esperaba la devolución compré las pipetas. Posteriormente hablé con otro empleado, quien me informó de una versión completamente distinta: el champú estaba agotado y por ese motivo no habían podido enviar el pedido. Además, me indicó que Correos Express había devuelto el paquete esa misma mañana porque no había podido entregarlo. sta explicación tampoco resultaba coherente. En mi domicilio siempre hay una persona durante el día, existen cámaras de acceso y, además, facilité dos teléfonos de contacto. Nunca recibí ningún intento de entrega, ninguna llamada, ningún aviso de paso, ningún correo electrónico ni ninguna opción de reprogramar la entrega o recoger el paquete, como es habitual en Correos Express. A pesar de solicitar nuevamente el número de seguimiento, tampoco me fue facilitado. Cuando se hizo la devolución del dinero aprovechando que el champú volvía a estar disponible, añadí otros productos para evitar nuevos gastos de envío.
Tras recibir la devolución del primer pedido, llamé de nuevo únicamente para entender qué había ocurrido realmente. Fue entonces cuando la conversación se volvió completamente inaceptable. La misma empleada que me había atendido anteriormente me exigió que me disculpara con ella, afirmando que todo había sido culpa mía por no haber recibido el paquete. Considero esta actitud impropia de un servicio de atención al cliente. Nunca falté al respeto a nadie ni levanté la voz; únicamente pedía una explicación coherente y el número de seguimiento del envío. Además, la empleada negó haberme dicho que Correos Express había perdido envíos, negó haberme informado de que el pedido había salido el día 2 y negó haberme indicado que recibiría el seguimiento esa misma tarde. Es decir, fue desmintiendo una a una las explicaciones que previamente ella misma me había dado. Posteriormente me enviaron únicamente unas capturas parciales de un supuesto seguimiento, sin datos identificativos del envío. Solicité el justificante completo, con el número de expedición y los datos correspondientes, pero nunca me fue facilitado.
Finalmente intervino otro empleado, cuyo trato fue todavía más inapropiado. Me llamó mentirosa, me indicó que el pedido había sido devuelto el 1 de julio (una tercera versión distinta de los hechos), afirmó que la culpa era mía por haber cambiado de domicilio que en la otra casa no había habido problema de entrega, algo totalmente incoherente ya que la dirección fue cambiada antes de hacer el pedido. Mi impresión es que existió algún error interno en la gestión de los pedidos, posiblemente incluso una confusión entre expediciones de distintos clientes, ya que durante una de las conversaciones se hizo referencia a "el otro envío". Si realmente ocurrió un error, no habría tenido ningún inconveniente en aceptarlo. Los errores pueden producirse en cualquier empresa. Lo que considero inadmisible es la falta de transparencia, las versiones contradictorias, la negativa reiterada a facilitar el número de seguimiento y, sobre todo, el trato recibido. Soy cliente de Huella Canina porque fue la tienda recomendada. Gracias a esa recomendación, varias familias propietarias de perros de la misma raza realizamos nuestras compras con ustedes.
Precisamente por ello lamento profundamente que una incidencia que podía haberse resuelto con una explicación clara desde la tercera llamada haya terminado convirtiéndose en una experiencia tan negativa.
Con esta reclamación no busco ninguna compensación económica. Únicamente considero necesario dejar constancia de lo sucedido para que situaciones similares no vuelvan a repetirse con otros clientes.
Espero que revisen internamente este caso, especialmente la gestión de la atención al cliente y el protocolo de comunicación ante incidencias con los envíos, ya que considero que ambos aspectos son claramente mejorables.